Querida Mami:

Ya sé que ace hace mucho que no te mando ninguna carta, porque te mandava mandaba emails. Lo siento, pero es que he estado un poco ocupada con la última mudanza y todo eso y todabía todavía no tengo Internet en casa. Menos mal que me ha alludado ayudado mi agente, que es muy simpática. Me ha consegido conseguido un fotógrafo para el book de la agencia de modelos. ¡Y me ha dicho que corregirá las faltas de ortografía de esta carta! ¿No es genial?

¿Qué tal estáis todos por allí? Espero que muy bien. Dile a Rosi que ni se le ocurra quitar los posters de Justin Timberlake de mi habitación ahora que no estoi estoy, ¿vale? Que sé que lo lleva intentado desde que me fui.

Yo estoy bien. Bueno, bien. Ya sabes. Solita, como siempre (¡qué penita que doy!), sin un hombre decente que me consuele y me mime. Y mira que lo he hintentado desde que me fui. Pero nada. Dos ciudades distintas (bueno, con esta última mudanza ya son tres), y ningún hombre guapo, tierno y cariñoso que le dé calorcito a mi pobre corazón. Ay, si crellera creyera en los Reyes Magos les pediría uno bueno de verdad. Pero como los Reyes Magos sois vosotros... porque sois vosotros ¿verdad? No me mentirías sobre eso, ¿no?

Ay, si pudiera pedirte que me trageras trajeras algo, sería alguien como el último chico que conocí. Mami, creo que por primera bez vez en mi vida, me enamoré. Pero qué pena que él no me quisiera... Mamá, ¡si lo hubieras visto! ¡Tan alto, delgado y bronceado! ¿Te acuerdas de las películas viejas que veíamos Rosi y yo en el sofá, esas de gladiadores romanos e historias del antiguo Egipto? Pues Rosi se hubiera muerto de embidia envidia al verlo, porque parecía un auténtico faraón egipcio. De hecho yo creo que era de por allí, porque su nombre es de lo más hexótico. Aunque se enfadaba mucho porque yo no sabía pronunciarlo bien, ni tampoco escribirlo. Jo, mami, ya sabes que nunca se me han dado bien los estudios. Pero bueno, me dejaba que le llamara Niarla, que es más corto que su nombre entero.

La verdad es que Niarla nunca me dijo a qué se dedicava dedicaba. La gente de su alrededor (¡no te imaginas cuánta gente lo rodeaba a diario!) seguro que pensaba que era vendedor de mercancías egipcias, porque tenía un montón de cachivaches fantásticos, sin duda traídos del mismísimo Egipto. Jo, me sentía supertonta al lado de toda esa gente. Hablaban lenguajes extranjeros, sin duda, porque no les entendía nada. Yo creo que hablaban en alemán, porque a veces babeaban y todo. Algunas veces, Niarla me llevaba a las fiestas que hacía con esos amigos extraños suyos. Eran fiestas de disfraces, y la gente se comportaba sin duda como lo hacen los tipos elegantes en esta clase de ebentos eventos, porque nunca había visto a la gente comportarse así, de forma tan magestuosa majestuosa. Yo creo que ver su comportamiento me alludará ayudará sin duda a ascender en mi carrera de modelo.

Sin embargo, yo sé la berdad verdad. ¡Y es tan tierna! Era gardinero jardinero, porque trabajava trabajaba para una empresa o algo así que sonaba parecido a Hazadón Azadón, y eso es para acer hacer agujeros en la tierra y plantar cosas. Que lo he mirado en el diccionario. ¡Un auténtico amante de la naturaleza! Pero mami, creo que ize hice algo mal un día que me pidió alluda ayuda para su trabajo. Porque un día Niarla me dijo algo de que si le alludaba ayudaba plantando una real semilla para Azadón. Y yo le contesté Claro, cariño, pero ¿por qué dices lo de semilla real? Ya sé que no es virtual, que esto no son los Sims. Me miró de una manera taaaaan rara, mami... y después murmuró algo que sonaba así como biocínica hincompatible bioquímica incompatible y se fue. ¡Y no le he vuelto a ver!

Después de eso, un admirador sullo suyo, uno muy tímido, porque me dijo que lo observava observaba a distancia, me recomendó que me fuera a otra ciudad. Qué señor tan amable. Seguro que me lo dijo para que no sufriera si lo bolbía volvía a ver. Y por eso me he mudado otra vez.

Mami, me siento tan triste y tan sola... me dan ganas de bolber a casa con Rosi y con tigo contigo. Creo que no podré enamorarme nunca más.

Haber A ver si venís a verme un día y me consoláis un poquito. Mi nueva dirección está en el sobre.

Os quiere,

Sarita